Cada persona tiene su ámbito. Un algo que le rodea, intangible, pero tan perceptible como el olor. Tan irrepetible como una huella dactilar, pero de una plasticidad asombrosa. El ámbito es el resultado del trabajo que hace cada cual dentro de sí, y está en constante evolución. Se actualiza con cada nueva experiencia, con cada exigencia, con cada disciplina. Absténganse los que no tengan nada que mejorar. Y en eso estamos nosotros, encandilados con esos ámbitos fuertes, espontáneos, inconscientes y alegres. Haciendo énfasis en el detalle, evitando lo evidente. Argumentando a favor y en contra, igualando miembros en la ecuación. Precisión e intensidad lacónica para una colección que se declara rehén del buen estilo.
Revisitamos el blog después de mucho tiempo de priorizar las redes. El scroll infinito nos ha dejado el cerebro en estado letárgico a base de continuas imágenes que nos hacen pensar en la reeducación de «La naranja mecánica» o en los perritos de Pavlov. Puestos a elegir, nos quedaremos en este tranquilo remanso poco frecuentado, aquí el agua se renueva suavemente, sin corrientes, sin masificación de bañistas, sin música a todo volumen. Y aquí, sí, menos es más.
Esta colección nos habla de una mujer que no busca destacar. Ni le asusta. Matemática de la calidad, aporta el oportuno contrapunto para restar, o añadir, expresión y fuerza. También el complemento forma parte, no solo de la forma, sino del contenido; por eso rematamos nuestros estilismos con piezas importantes, de coleccionista.